domingo, 18 de septiembre de 2011

¡Sólo tiene mujer quien puede!

Esta nota fue escrita por el Sr. Luis Fernando Veríssimo, escritor brasileño (Porto Alegre, Rio Grande do Sul, 26 de Septiembre de 1936), para quien pido un gran aplauso...!!!!

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.
Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene.
Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña “Salvemos a las mujeres”.
Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:
1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las aten y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.
2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. La Mujer vive de cariño. Dele en abundancia. Es cosa de hombre, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un “yo te amo” al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.
3. Flores:
También hacen parte del menú. La Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.
4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual)? Cásese con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.
5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.
6. El cerebro femenino no es un mito
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.
Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.
7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.
8. Acepte:
Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando la mujer, él estará salvándose a sí mismo.
Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.
Mynerva Modesta

martes, 13 de septiembre de 2011

Niñas sin pecho en Camerún

NOSOTRAS LAS DIOSAS: Niñas sin pecho en Camerún: Mutilar los senos de las niñas en cuanto empiezan a desarrollarse es una práctica frecuente en Camerún. - VERONIQUE DE VIGUERIE (GETTY I...

Niñas sin pecho en Camerún

Mutilar los senos de las niñas en cuanto empiezan a desarrollarse es una práctica frecuente en Camerún.- VERONIQUE DE VIGUERIE (GETTY IMAGES)

La mutilación se lleva a cabo presionando objetos ardientes

Organismos internacionales combaten esta tradición

Los médicos alertan de las deformidades y taras psíquicas que conlleva esta práctica

Una de cada cuatro menores del país africano sufre el 'planchado' de los senos para disimular la pubertad y evitar violaciones y embarazos

REPORTAJE del periódico



Piedras calientes sobre los senos que comienzan a apuntar. A veces palos de majar el cereal, a veces otros objetos planos, pero siempre ardiendo. Es el planchado de pechos que sufre una de cada cuatro niñas en Camerún. Las madres u otras mujeres de la familia son las encargadas de practicarlo con la creencia de que retrasa el crecimiento del pecho de sus hijas y, por tanto, las aleja de las relaciones sexuales, consentidas o no, las protege de las miradas libidinosas de los hombres y evita tal vez embarazos no deseados.

Hay que apretar fuerte sobre esos pequeños senos que comienzan a desarrollarse. Arriba y abajo, como se plancharía una prenda. Pero es un cuerpecito infantil el que soporta el dolor de estos embates que dañan los tejidos, causan heridas, abscesos, infecciones y, eventualmente, podrían predisponen al cáncer. Día tras día, hasta obtener el resultado deseado. A veces, el medio elegido es el vendaje con telas calientes. Suelen ser varios meses de tortura. Se trata de una tradición antigua en algunas zonas de África del Oeste y más conocida en el caso de Camerún, país que roza los 20 millones de habitantes.

Esta forma de "mutilación femenina", como la califica la agencia oficial de cooperación alemana GTZ, que ha tenido un papel pionero en revelar esta práctica y luchar contra ella, la sufre al menos el 24% de las mujeres en Camerún, según este organismo. A mayor precocidad, mayor riesgo. "Cuanto antes empiece a desarrollarse el pecho, más posibilidades de sufrir esta forma de mutilación. La mitad de las niñas cuyo pecho comienza a desarrollarse antes de los nueve años sufren el planchado", afirmaba un trabajo de GTZ de 2007.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, en un informe sobre los derechos humanos en este país de África en 2010, se hace eco del problema en parecidos términos y añade que esta práctica "provoca quemaduras, deformidades y problemas psicológicos".

La agencia germana realizó en 2006 una amplia investigación con encuestas a 5.700 mujeres de 10 a 82 años, que reveló también que la mitad de las niñas cuyo pecho comenzó a crecer antes de los nueve años padecen esta práctica, más frecuente en las ciudades que en el campo. El 53% de las chicas de Duala, la mayor urbe del país, la han sufrido, según el estudio.

A menduo, el doloroso planchado no logra su objetivo protector: muchas chicas se quedan embarazadas, lo que inmediatamente las aparta de la escuela. Se casan o se convierten en madres solteras. Algunas pueden intentar un aborto clandestino (solo está permitido en caso de violación o si peligra la salud de la madre). En Camerún, tres de cada diez mujeres están embarazadas o ya han tenido al menos un hijo al cumplir los 20 años, según GTZ, y solo el 26% de las casadas utilizan métodos anticonceptivos.

La edad para contraer matrimonio está fijada en 15 años para las mujeres, pero según el informe estadounidense, muchas familias casan a las niñas a los 12. Este trabajo también señala el aumento de las violaciones, cuyas víctimas tienen una edad media de 15 años.

Además de los embarazos tempranos, el sida es también una amenaza en Camerún. La incidencia es alta. De cada 1.000 personas entre 15 y 49 años, 53 son seropositivas, según la Organización Mundial de la Salud. La esperanza de vida en este país con un 40% de animistas, otro tanto de cristianos y un 20% de musulmanes, es de 51 años.

Algunos expertos creen que tras la práctica del planchado está el tabú de hablar de sexo con los hijos y que es por ahí por donde podría venir parte de la solución. Precisamente esa es una de las vías que se han puesto en marcha para intentar atajar esta costumbre. Las "tías" (tantines, en el cariñoso diminutivo francés) de las pequeñas son las encargadas. No son de la familia, sino que se trata de adolescentes que han sido madres sin desearlo entre los 12 y los 18 años (algo que se estima que les ocurre al 21% de las chicas).

Encuadradas en más de 250 asociaciones bajo la organización paraguas Renata, unas 15.000 jóvenes han recibido formación para educar a los adolescentes en salud reproductiva y sexual, incluida la prevención del sida. Con el apoyo de la cooperación alemana, las tantines han puesto en marcha en los medios de comunicación la campaña Digamos no al planchado de senos.

En su web (www.tantines.org), las activistas explican con claridad las causas que subyacen tras la sórdida práctica del planchado. "La gente cree que los senos van a atraer a los hombres, que los senos van a empujar a las niñas a tener relaciones sexuales precoces que pueden dejarlas embarazadas, que las niñas pueden crecer normalmente y continuar sus estudios después del planchado, que las niñas no tendrán vergüenza por tener ya pechos", explican.

También abordan las consecuencias de una práctica "que causa mucho dolor y puede destruir los senos completamente", causar un fuerte trauma y provocar problemas fisiológicos.

De pueblo en pueblo, de barrio en barrio, predican contra una práctica que abrasa la pubertad femenina y cuyo secreto se rompe poco a poco.

Mynerva Modesta

viernes, 2 de octubre de 2009

LA MUJER EN EL MUNDO DE HOY


Del libro NOSOTRAS LAS DIOSAS 
Autora: Mynerva Modesta 
La grandeza del ser interior 

Es menester darle su lugar al desenvolvimiento profesional de la mujer y del hombre, pero sin desnaturalizar los ritmos innatos de vida de ambos géneros. Es cierto e innegable que cada una de nosotras somos únicas e irrepetibles, muchas de nosotras nos pasamos la vida encontrando y mencionando cualidades y defectos de las “otras” y los “otros”, es menester el poder apreciar esas cualidades en nosotras mismas, pues de eso depende en gran medida la autoestima que tengamos, la mujer es símbolo no sólo de belleza y seguridad, sino también de coherencia y verdad. Debemos reconocer que estamos dotadas con todo lo necesario para triunfar en la gran aventura de la vida, que al nacer nos fue entregado el paquete completo para retar, desafiar y GANAR, ante cualquier obstáculo. Somos todo lo que necesitamos ser, una y mil veces, las mujeres hemos demostrado que podemos solas contra el mundo sin importar los obstáculos que se nos presenten en el camino. El cuerpo humano como tal es la máquina más exacta que puede existir. El tener un instrumento tan perfecto nos compromete a ser ejecutoras de nuestro propio destino, de un destino de éxito, triunfo y felicidad en el que logremos todo lo que nos propongamos. Las mujeres hemos demostrado tener mayor resistencia emocional y física, que el hombre, quien solo posee fuerza bruta. La mujer es en síntesis lo mejor del género humano y como tal se le ha concedido el Don de Crear. No existe en el universo meta que no podamos alcanzar, cumbre que no podamos conquistar, o bien, ideal que no podamos convertir en una brillante realidad. El límite somos nosotras mismas, recordemos que si las mujeres hemos borrado fronteras, sacado pan y agua de las rocas para alimentar a los nuestros. ¡Que no podemos hacer! Si realmente nos lo proponemos. La verdad es que en donde fijemos nuestra meta, es precisamente el lugar en donde está nuestro límite, si nos proponemos metas pequeñas tendremos límites y hechos mediocres, si nos ponemos metas altas y trascendentales no tendremos límites para lo que nos propongamos. Hay quien dice que la autoestima puede llevar a un egoísmo exagerado, pero si no nos queremos y nos estimamos a nosotras mismas, ¿podemos estimar a alguien más? Si no nos valoramos, ¿seremos capaces de valorar las acciones de otras personas? Si no buscamos lo mejor para nosotras, ¿podemos dar algo bueno a la gente que nos rodea? ¿Es acaso, que alguien puede dar lo que no tiene? ¡Claro que no! En la medida en que nos valoremos y nos estimamos a NOSOTRAS mismas como el ser más importante del Universo, podremos realmente valorar y estimar a todos los que nos rodean, y sólo de esta manera podremos querer y amar realmente, de lo contrario nos engañaremos, y confundiremos la culpa y la dependencia que tenemos con nuestros seres querido con estos altos sentimientos.
  • Autoestima es sabernos seres privilegiados y dar lo mejor de nosotras en cada momento, no como si fuera la primera o la última, sino como lo que es, la Única.
  • Autoestima es querernos y querer al mundo que nos rodea, aprender más cada día, evolucionar y cambiar para hacer de nosotras un ser mejor que ayer.
  • Autoestima es sabernos colaboradoras de la magna obra que es la creación, sabernos partícipes, saber que dejaremos un mudo mejor que el que encontramos al llegar.
  • Autoestima es permitirnos disfrutar una caricia, un paisaje, un cálido abrazo, el golpeteo del viento sin engendrar culpa, sino crear felicidad.
  • Autoestima es saber que nuestro existir no es en vano, y saber que en cada momento, estamos realmente dando lo mejor de nosotras mismas, aquí y ahora.
  • Autoestima es saber que ocupamos un lugar único e irrepetible, y que tu verdadera grandeza radica en lo que llevas dentro, y que es el más grande tesoro del mundo, tus ideales, metas y sentimientos.
  • Autoestima es realmente vibrar y sentir, amar y permitir ser amada, dar y aceptar, comprender que lo único verdadero, es este instante, y que de ti depende lo que hagas con él.

sábado, 12 de septiembre de 2009

LA MISOGINIA


La misoginia, definida como la aversión u odio hacia las mujeres, existe desde tiempos inmemoriales. Para citar un ejemplo histórico se puede señalar que, el Positivismo en sus inicios fue misógino.

Augusto Comte, el padre de la Sociología Moderna, reiteró antiguas y falsas creencias sobre la mujer en sus influyentes escritos.
Jean Jacques Rousseau, con su "Emilio", era un misógino rabioso. Decía "una mujer sabia es un castigo para el esposo, sus hijos, sus criados, para todo el mundo. Desde la elevada estatura de su genio, desprecia todos los deberes femeninos, y está siempre intentando hacerse a sí misma un hombre".
Kant, llegó a ser ofensivo: "Una mujer que se ocupa de las controversias fundamentales sobre la mecánica, se podría también dejar la barba". "El estudio laborioso y las arduas reflexiones, incluso en el caso de que una mujer tenga éxito al respecto, destrozan los méritos propios del sexo".

La misoginia en la Historia

En el estudio histórico de la evolución cultural humana observamos que, algunas épocas de diversas civilizaciones han sido más misóginas que otras, y concluimos que la raíz de la misoginia moderna es doble; por un lado, griega, a través de mitos como el de Pandora y de monstruos femeninos altamente simbólicos como las Sirenas, las Arpías, Escila y Caribdis o la Esfinge, o de filósofos como Aristóteles, quien escribió que las mujeres eran biológicamente inferiores al varón, y, por otro lado, la tradición semítica contenida en la Biblia, que consideró a las mujeres inferiores al varón a causa del supuesto pecado original de Eva y por castigo divino, tal como se puede leer en el siguiente párrafo bíblico:

A la mujer, supuestamente Dios dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida
Los juicios negativos que se reiteran en la historia de las mujeres de Salomón (Libro I Reyes 11:1-27) y en muchos comentarios negativos de Proverbios Eclesiastés, etcétera. Por demás, los exegetas de la Biblia, sin excepción masculinos, interpretaban las figuras femeninas positivas de la Biblia no como mujeres, sino como símbolos de la Iglesia o del alma humana, como por ejemplo la Esposa del Cantar de los Cantares, ó los ejemplos femeninos de Judith y Esther.

Los patriarcas de la Iglesia Católica, durante la Edad media, en Europa, asimilaron ambas doctrinas y en ella se llegó a discutir incluso si las mujeres tenían alma… Hasta el punto de que la Santísima Trinidad del Cristianismo concibió a Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo, pero no madre… Concluyeron en que Dios es hombre y creó al hombre a su imagen y semejanza, pero no así a la mujer, la que, según esta conclusión, fue una creación inferior desde el hombre, hecha de una costilla suya;.

La pobre Eva fue satanizada, hasta el punto de ser la responsable de hacer pecar al inocente Adán… Los Evangelios hablan más de los apóstoles masculinos que de los femeninos, que también los hubo, pese a que se escondieron y no dieron la cara en el juicio, sentencia y crucifixión del Sublime Maestro Jesús.
Otro misógino muy conocido fue San Pablo, quien dijo: "las mujeres en la iglesia, callen".
En el Medioevo el cuerpo desnudo de la mujer era contemplado en el arte como sinónimo de Eva y el pecado original, mientras que en el Renacimiento aparecía como Venus la representante del goce epicúreo de la vida.
Alfonso X el Sabio también desprecio a la mujer y la considero "la confusión del hombre, bestia que nunca se harta, peligro que no guarda medida"... La tradición cristiana asumió por lo general la misoginia contenida en el Antigua Testamento.
Por otra parte, otras religiones, que no han conocido algo semejante al Renacimiento pagano y racionalista, se muestran en general mucho más misóginas, como el Islam, en cuyo Corán se lee "cuelga el zurriago donde la mujer pueda verlo" y "el dominio masculino es indispensable para que los hombres puedan apropiarse del producto de la fecundidad femenina", sus hijos; según la sharia o ley musulmana el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre; por otra parte, el Corán autoriza la poligamia de hasta cuatro mujeres y permite el concubinato.

La Violencia Doméstica

Desde tiempos de nuestros ancestros, la violencia doméstica es considerada como parte de la cultura, y en cierto modo, se acepta como integrante de la formación familiar... La violencia contra la mujer y la niña es un importante tema de salud y derechos humanos. Tomando como referente la población femenina mundial, por lo menos una de cada cinco mujeres ha sido maltratada física o sexualmente por un hombre o varios hombres en algún momento de su vida. En muchos casos, incluyendo las mujeres embarazadas y las niñas jóvenes, son objeto de ataques graves, sostenidos o repetidos.

En todo el mundo, se ha calculado que la violencia contra la mujer es una causa de muerte e incapacidad entre las mujeres en edad reproductora tan grave como el cáncer y es una causa de mala salud mayor que los accidentes de tránsito y la malaria combinados.

Definición de las Naciones Unidas.

La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, define la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o sicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada".
Abarca, sin carácter limitativo, "la violencia física, sexual y sicológica en la familia, incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital y otras prácticas tradicionales que atentan contra la mujer, la violencia ejercida por personas distintas del marido y la violencia relacionada con la explotación; la violencia física, sexual y sicológica al nivel de la comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexual en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros ámbitos, el tráfico de mujeres y la prostitución forzada; y la violencia física, sexual y sicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra".

Formas más comunes de Violencia contra la Mujer.

En las familias.

La forma más común de violencia contra la mujer es la violencia en el hogar o en la familia. Las investigaciones demuestran sistemáticamente que una mujer tiene mayor probabilidad de ser lastimada, violada o asesinada por su compañero actual o anterior que por otra persona.

Los hombres pueden patear, morder, abofetear, dar un puñetazo o tratar de estrangular a sus esposas o compañeras; les pueden infligir quemaduras o tirar ácido en la cara; pegar o violar, con partes corporales y objetos agudos; y usar armas letales para apuñalarlas o dispararles.

Maltrato físico.
Algunas mujeres pueden creer que merecen las golpizas por alguna acción equivocada de su parte. Otras mujeres se abstienen de hablar sobre el maltrato porque temen que su compañero las lastime aun más en represalia por revelar "secretos familiares", o posiblemente por avergonzarse de su situación. Además, en muchos países no existen sanciones legales o sociales en los casos de violencia perpetrada por un compañero íntimo.

Violación en una relación íntima.
En muchas sociedades, la mujer no define el coito forzado como una violación si está casada o vive con el agresor. En algunos países esto es condenado como delito penal. Las encuestas de varios países indican que 10 a 15% de las mujeres informan que sus parejas las obligan a tener relaciones sexuales. Entre las mujeres que son agredidas físicamente en su relación, las cifras son más altas.

Violencia sicológica o mental.
Esta incluye maltrato verbal en forma repetida, acoso reclusión y privación de los recursos físicos, financieros y personales. Para algunas mujeres, los insultos incesantes y la tiranía que constituyen el maltrato emocional quizá sean más dolorosos que los ataques físicos, porque socavan eficazmente la seguridad y la confianza de la mujer en sí misma. Un solo episodio de violencia física puede intensificar enormemente el significado y el impacto del maltrato emocional. Se ha informado que las mujeres opinan que el peor aspecto de los malos tratos no es la violencia misma sino la "tortura mental" y "vivir con miedo y aterrorizada".

Mujeres bajo custodia.
Con frecuencia, las mujeres que ingresan a las prisiones ya han sido víctimas de violencia. La violencia contra la mujer recluida en instituciones y prisiones puede ser generalizada. La naturaleza del maltrato puede abarcar desde el acoso físico o verbal hasta la tortura sexual y física. Diversos informes sobre las mujeres reclusas han revelado que los guardias las desnudan, colocan grillos en sus tobillos e inspeccionan sus cavidades corporales. Las mujeres de muchos países informan haber sido violadas mientras se encontraban en centros de detención.

Tráfico de mujeres, prostitución forzada y Abuso contra Trabajadoras Domésticas.

Cada año miles de mujeres en todo el mundo son engañadas, coercidas, secuestradas o vendidas en condiciones similares a la esclavitud y son obligadas a trabajar como prostitutas, trabajadoras domésticas, trabajadoras en fábricas en condiciones de explotación, o como esposas.
Las trabajadoras domésticas son vulnerables a las agresiones violentas, tales como el maltrato físico y la violación, de parte de sus empleadores. Las mujeres migratorias se encuentran especialmente en peligro puesto que los empleadores pueden retener sus sueldos, pasaportes y documentos personales. Esto limita el movimiento de trabajadores en los países en que los extranjeros están obligados a llevar prueba de su situación jurídica, lo cual impide por lo tanto, cualquier intento de reclamar protección en sus embajadas.
En algunos países, las trabajadoras domésticas no están amparadas por las leyes laborales. En los casos en que hay leyes vigentes, los trabajadores y trabajadoras pueden no ser informados de sus derechos, especialmente en los países donde el idioma del anfitrión les resulta desconocido o son separados de su grupo social.

Mutilación genital femenina (MGF).

En la actualidad, el número de niñas y mujeres que han sido sometidas a la MGF se calcula en más de 130 millones en todo el mundo, y otros dos millones más de niñas están en riesgo de esa práctica.
La MGF, una forma de violencia contra la niña que afecta su vida como mujer adulta, es una práctica cultural tradicional. En las sociedades donde se practica, se cree que la MGF es necesaria para garantizar la dignidad de la niña y su familia y aumenta sus posibilidades de contraer matrimonio.
La MGF comprende todos los procedimientos que incluyen la remoción parcial o total de los genitales femeninos externos y otra lesión a los órganos genitales femeninos ya sea por motivos culturales y otras razones no terapéuticas.

Otras formas de discriminación.

La preferencia por un hijo varón se puede manifestar en otras prácticas que son discriminatorias contra la niña. En la mayoría de las sociedades, se asigna mayor valor a los hijos varones. En casos extremos, el estado reducido de las hijas puede dar lugar a la violencia. La selección prenatal del sexo puede ocasionar un número desproporcionado de abortos de fetos femeninos en comparación con los fetos masculinos. Después del nacimiento, en las familias donde la demanda de hijos varones es más elevada, se puede practicar el infanticidio de los lactantes del sexo femenino.